domingo, 21 de junio de 2009

Ante la crisis, movimiento



Cuando no hay tantas obras muchas de las empresas relacionadas con el sector de la construcción pierdan fuerza. España es un país con gran tradición en este sector y esta crisis está provocando que muchos estén con la soga al cuello.

Es entonces cuando se puede optar por dos actitudes.

- Lamentarse todo el día hasta que surja “el milagro” o la cosa se estabilice
- Empezar a moverse

Y de las dos, me quedo con la segunda, puesto que si las cosas van mal moverse es una opción diferente. El movimiento es energía, el movimiento es acción y sólo la acción nos puede sacar de los momentos malos.

España e Irlanda han sufrido la mayor burbuja inmobiliaria del mundo, y ahora España cuenta con el mayor número de viviendas sin vender. ¿Qué pasará con todas esas empresas que han estado funcionando a toda máquina y en cuestión de meses han visto cómo las ventas se venían abajo? ¿Se puede hacer algo para evitar que toda la producción de material sea colocada en el mercado de manera diferente? ¿Podemos aprovechar nuestra tecnología para encontrar nuevo clientes?

Para poder desmarcarnos de esta crisis, las constructoras y proveedores de material para la construcción deben moverse, deben encontrar nuevos clientes y/u optar por nuevos mercados. Es ahora cuando podemos empezar a jugar un poco con la matriz de Ansoff y ver qué se puede hacer con todo lo que teníamos previsto vender este año y no lo estamos haciendo.

Hoy he encontrado una buena opción para desarrollar mercados con un producto muy clásico en las obras. Los tubos de plástico por donde circulan los cables. Algo tan aburrido como este material puede transformarse en algo realmente divertido. La cuestión es saber utilizar la imaginación y dándole una pincelada de arte al asunto podemos emprender negocios que saquen de apuros a muchas organizaciones estatales. Donde antes veíamos tubos, ahora podemos ver mobiliario de diseño. La idea me parece simplemente genial.




jueves, 18 de junio de 2009

Arte provocativo

Soy un aficionado al arte y el diseño. No soy un experto en esta disciplina, del mismo modo que no soy ningún experto en nada de lo que hago. Considero que la mayor especialización puede llevar a uno a la mayor ignorancia.

De vez en cuando ideo diseños espontaneos con los que pretendo provocar a quien tiene la oportunidad de visualizarlos. Esta es mi última obra, espero que la disfruteis, y si os ofende la imagen, os pido disculpas, por lo menos sé que a un sector de la sociedad no le sentará mal lo que aparece en la imagen simplemente porque no lo podrá ver.

viernes, 5 de junio de 2009

El secreto de la felicidad


Ayer escuché una noticia que hablaba sobre una investigación que desvelaba el secreto de la felicidad y me ha hecho sonreir porque bajo una base científica se ha descubierto dónde están las claves para una vida plena.

Hace tiempo que yo mismo descubrí el secreto de la felicidad. Sí, suena muy pretencioso, lo sé... pero lo descubrí. No es nada del otro mundo, no voy a destaparos nada que no hayamos escuchado en otras ocasiones, pero un día, no recuerdo bien cuándo, experimenté un momento de iluminación en el cual me dí cuenta de lo simple que era todo esto de pasar por el mundo y simplemente vivir la vida que uno quiere.

Fue entonces cuando me formulé a mí mismo una simple frase que seguramente muchos pensareis que la he escuchado en algún sitio, la he leído en alguno de esos libros de autoayuda o simplemente me la contaron por ahí. No sé la procedencia, pero la frase dice lo siguiente:

"Nutre y fortalece tu cuerpo, cultiva tu mente y alimenta tu espíritu"

¿Tan simple? Pues para mí sí que lo es. Me doy cuenta de que cuando existen carencias en algunas de estas dimensiones (física, mental y espiritual) empiezo a sentirme mal conmigo mismo. Por un lado, si no me cuido físicamente, la sensación de dejadez hace que me vea mal; si dejo de aprender y percibo que mi cerebro se está estancando tiendo a sentir que necesito un cambio y por último, si veo que lo que hago no beneficia a nadie, que causo daños innecesarios a otras personas o mis relaciones sociales se deterioran tiendo a irme apagando.

Yo no tengo fórmulas mágicas para todos, cada cual es diferente pero esta es una buena receta teórica para aquellos que quieran encontrar el rumbo. Además, debo prevenir a todos los que lean esta reflexión que lo que sirve para unos no sirve para otros. Además, ser feliz no significa estar contento todos los días, no soy tan desequilibradamente optimista. Hay algunos días buenos, algunos días malos, pero la mayoría de los días son normales. Al final todo es cuestión de eso, equilibrio. Si mantienes tus días de vida dentro de una campana de Gauss no me cabe la menor duda de que tu vida será satisfactoria.

El tema está en que cuando alguien te pregunte: "¿Eres feliz?" Que tu respuesta sea: "¡Sí, claro!" Y realmente lo creas.