domingo, 11 de enero de 2009

Emprendizaje y Surf


El mundo empresarial, bajo su complejidad y formas diferentes es un mundo plagado de oportunidades. Nos encontramos constantemente con nuevas de estas oportunidades de negocio, algunas muy buenas y otras que no lo parecen tanto. Para explicar este tema, suelo recurrir a la curiosa parábola del surfista.

Hace ya dos años que comencé a practicar este deporte, y por cuestiones de tiempo y ganas llevo un tiempo sin meterme en el agua para coger unas olas. Fueron muchas cosas las que aprendí mientras practicaba este deporte, y hoy en día puedo aplicarlas al mundo de los negocios. En este post voy a intentar trasladar todo este aprendizaje, considerando a los surfistas del mismo modo que a los emprendedores dando así, una óptica menos aburrida y más orientada a los jóvenes a los que les gusta el surf.

Lo que ocurre en el agua no es muy diferente a lo que ocurre en el mundo de los negocios y los agentes que conforman el entorno empresarial son muy parecidos a los que intervienen en el mundo del surf. Espero que los que conocen un poco sobre cualquiera de los dos temas no me echen la bronca por mi poca experiencia en los dos campos. Pero quizás les resulten curiosas las comparaciones.


El surfista/ El emprendedor


- El surfista es el principal protagonista, de él depende todo el buen hacer sobre la tabla. Con el emprendedor ocurre lo mismo, de él depende todo lo bien que pueda ir su negocio.
- El surfista elige la tabla que más le gusta. El emprendedor elige el tipo de negocio que más le gusta para procurar darlo todo.
- El surfista elige la playa. El emprendedor elige el sector para el cual poner en práctica su negocio. Los dos suelen empezar en playas/sectores poco agresivos para poder desarrollarse hasta que adquieran las experiencias y conocimientos oportunos. Los buenos surfistas/emprendedores visitan varias playas para ver dónde creen que lo pueden hacerlo mejor.
- Los dos son disciplinados y tienen ilusión por lo que hacen. El surfista es capaz de despertarse a las 5 de la mañana porque sabe que a las 6 la playa está vacía y entran las mejores olas. Además el surfista se mete en el agua hasta en días que no hay olas, pero por lo menos está ahí para conocer un poquito más el mar y de paso reforzar su experiencia en el agua. El emprendedor hace lo mismo, para él, el día a día y la ilusión por crecer hacen que se levante de la cama de un salto.

La mar y las condiciones meteorológicas / el mercado

- La mar marca el ritmo de las olas. Las olas pueden ser de todo tipo, el viento y la marea marcan la diferencia entre ellas. El mercado es el que marca el ritmo del negocio, los clientes determinan si algo es bueno o no. El emprendedor debe saber amoldar su negocio al mercado que ha elegido.
- El mar está lleno de olas. El mercado está lleno de oportunidades.
- Puede haber muchas olas pero ninguna buena. El mercado puede estar lleno de oportunidades pero ninguna se ajusta a las expectativas del emprendedor.
- Puede haber olas buenas pero la experiencia del surfista no es suficiente como para entrar. El emprendedor puede apreciar oportunidades muy buenas pero quizás no tiene los medios para afrontarlas. Tanto el surfista como el emprendedor lo dan todo para que ese día llegue y puedan aprovechar el máximo de oportunidades que les brinde su entorno.
- El surfista sabe que algunas olas rompen enseguida y no hay que cogerlas. El emprendedor ve pasar muchas oportunidades porque ve que no tienen futuro. Los dos se suelen equivocar, pero de ahí aprenden.
- El surfista coge las olas cuando está en el lugar idóneo en el momento perfecto. Si no está bien posicionado se mueve para estar allí donde cree que va a venir la siguiente. El emprendedor también se mueve, porque sabe que las tendencias de los clientes son cambiantes. Los dos saben que muchas veces no merece la pena quedarse en un mismo lugar durante mucho tiempo.

He dejado de incluir algunas de estas comparaciones. Como podeis ver, un surfista es también un emprendedor, ya que un emprendedor es aquella persona que identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha.

¿Se os ocurren algunas otras comparaciones? ¿Podriais aplicarlo a otros deportes? Toda sugerencia es bienvenida.

1 comentario:

David dijo...

Hola Ion, me parece interesante todo tu enfoque. Creo que te puede apetecer venir a participar a un "cóctel de empresa y deporte", un foro para hablar y mezclar ambos mundos que hemos organizado, que tendrá lugar en Zamudio(Bizkaia) el 29 de enero 09 a las 18:00
Puedes encontrar más información en http://www.manahmana.com/

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