sábado, 10 de enero de 2009

Seis sombreros para pensar


Hace aproximadamente un año descubrí una de las herramientas que más me han cautivado a lo largo de mi vida. Su nombre es Seis sombreros para pensar y su autor Edward De Bono. Debo destacar que éste es uno de los autores que mayor inspiración han otorgado a mis habilidades creativas. Reconozco que me falta mucho camino para desarrollar mi creatividad, pero considero que tengo una buena base de iniciación.

¿Y creatividad para qué? Pues para todo. Curiosamente, este libro da unas guías tan útiles para ayudar a tomar decisiones como simples. Y esto precisamente es lo que asusta a la gente. Como dice De Bono, a algunas personas les aterra la simplicidad y prefieren optar por los métodos sofisticados y que pocos comprenden. El gran valor que aportan los seis sombreros para pensar es que su utilidad es aplicable em cualquier ámbito. No importa si eres un arquitecto, un gestor financiero, un pintor, un cantante o incluso un niño. Todo el mundo puede utilizar esta herramienta y ofrece una gran ayuda a todo proceso de pensamiento.

En mi caso particular, sólo he tenido el placer de practicarlo a nivel individual, pero cuando se hace a nivel grupal los resultados suelen ser extraordinarios. Al ponerse en práctica dentro de un grupo de trabajo, su objetivo principal es resolver problemas a través del pensamiento paralelo. ¿Qué es eso? Pues que todas las personas piensen en una misma dirección. ¿Cómo puede ser, si todas las personas no son iguales? El pensamiento paralelo reconoce esta situación y pretende establecer un procedimiento por el cual todas y cada una de las personas del grupo afronten el problema desde una misma óptica.

Nuestra cultura está muy sujeta a la confrontación, a la cautela, al miedo o a la propia pasividad de las personas. En muchas reuniones grupales, se exponen ideas que proponen unos y aniquilan otros (asesinos de la creatividad). En otro de los casos puede ocurrir que alguien exponga una idea, y como consecuencia de la escasa creatividad del grupo, dejadez o miedo a poner en entre dicho la propia idea, ésta salga como única alternativa expuesta. Se tomará como válida puesto que nadie más ha valorado otras posibilidades.

La herramienta de los seis sombreros para pensar trata de evitar este tipo de situaciones, y juega con los roles de todo el grupo para desarrollar las ideas y transformarlas a medida que transcurre la reunión.

El uso de los seis sombreros es incluso divertido, cada uno de los sombreros tiene un color, y en función del color se le asigna una pauta de pensamiento. (El sombrero puede ser físico o simplemente se menciona que se está utilizando). A continuación indico qué características tienen los sombreros.

Sombrero Blanco (Representa la neutralidad). Es el sombrero que expone datos, la información pura y dura. Cuando los miembros del grupo se ponen este sombrero, deben ser neutros y exponer los datos tal y como son. Alguien con sombrero blanco diría: Según las noticias de hoy, el año pasado llovió más que ayer.

Sombrero Rojo (Representa el fuego interno, la sangre). Se expresan emociones, sensaciones derivadas de la propuesta. Es el sombrero de la intuición. El que se pone este sombrero dice qué es lo que siente ante la situación sin dar explicaciones coherentes de por qué es así (para eso está el sombrero blanco). Alguien que tiene el sombrero rojo podría iniciar la frase diciento: Presiento que eso no va a funcionar… o No me gusta nada lo que has dicho.

Sombrero Amarillo (Representa el sol, la luz y el optimismo). Es el sombrero que aporta la parte positiva de las cosas, que las percibe desde una visión constructiva. El que se pone este sombrero reconoce las cosas buenas que ve en la idea. Alguien que tuviera puesto el sombrero amarillo diría: Gracias a tu idea tendríamos la ventaja de poder hacer … Lo bueno que tiene es que…

Sombrero Negro (Representa el lado oscuro). Es el que pone esa guinda de cautela a las cosas y reconoce la parte negativa de las ideas. Es posiblemente uno de los más importantes, pero debe ser utilizado a su tiempo, de otro modo, las ideas pueden ser aniquiladas antes de tiempo y así haber perdido una gran oportunidad de haberlas podido desarrollar más. Con el uso de este sombrero se diría algo parecido a esto: Esta idea no te permitiría hacer … con lo cual ofrece grandes limitaciones.

Sombrero Verde (Representa la vegetación y el crecimiento) Es el sombrero propicio para el uso de la creatividad. Con él se buscan las múltiples alternativas entre los miembros del grupo, sin importar lo disparatadas que puedan llegar a parecer.

Sombrero Azul (Representa el Cielo). Y desde las alturas se puede tener un mayor control. El sombrero azul es el que determina las pautas a seguir, los tiempos, el orden… Suele ser utilizado por el dinamizador de grupo del mismo modo que un coreógrafo diseña los pasos en un baile. Además controla que se estén utilizando el resto de sombreros de manera apropiada.

Como podemos ver, este método es una manera fácil pero a la vez útil a la hora de tomar de decisiones. Son muchas de las compañías más importantes del mundo las que utilizan este método. Habrá a quienes les pueda resultar algo inútil o infantil, pero según afirma De Bono hay evidencias que corroboran la eficacia de este método.

2 comentarios:

nachoegui dijo...

Sigo teniendo pendiente la lectura de este libro, espero no retrasarla mucho más.
Cómo te gusta la creatividad y los experimentos eh ;)

Ion Gómez dijo...

Me encantan los dos! Cuando era pequeño quería ser químico, cuando descubrí la química la aborrecí. Lo que en realidad me gustaban eran los experimentos en sí. Mezclar de aquí y de allá para sacar otra cosa y ver lo que pasa es mi mundo. ;)