sábado, 4 de julio de 2009

Crónicas de un desviado anti sistema

El sistema imperante funciona pero a niveles en los que la propia identidad humana pierde toda su veracidad y se moldea a gusto de los estándares sociales que tratarán de corregir toda desviación que altere el orden normal de la personalidad esperada.

No somos realmente quien deseamos ser y escogemos acorde a unos patrones predefinidos por miedo a convertirnos en seres desplazados. El sistema pasivo al cual nos vemos sometidos nos guía a través de los surcos artificiales por los cuales cruzamos sin resistencia alguna. Carecemos ya de esa fuerza interna que nos permite desviarnos para encontrar el rumbo a la individualidad, al yo más profundo.

Libertad… término infrautilizado que desconocemos, que interpretamos a través de las lentes que el propio sistema ha diseñado y posteriormente manufacturado industrializado.

Bajo él, palabras como estas, cuerdas, dejan de serlo puesto que se consideran afirmaciones perturbadas por quedar éstas lejos de la media del pensamiento cotidiano.

Y ahora pregunto yo: ¿Acaso es normal ver una calle repleta de gente con caras largas? ¿Acaso es normal llegar a casa tras una jornada de trabajo y sentir que ha pasado el suplicio? ¿Cuántos viven así, produciendo para obtener más y satisfacer así sus crecientes necesidades que dejan cada vez más insatisfecho a uno? ¿Quién está loco entonces?

Y ahora que hemos construido un sistema eficiente, ahora que tenemos montada una sofisticada red de transacciones, hemos olvidado la capacidad de amar. El amor ha pasado a interpretarse como un intercambio de personalidades que se guía según las reglas de la oferta y la demanda. Ya nadie entiende de amor puesto que no se puede entender el dar sin esperar nada a cambio. Nos hemos acabado creyendo que el amor es una función de utilidad en la cual el ser humano busca maximizar su estado de bienestar. Estamos tan confundidos que debemos reinventar los conceptos bajo los cuales se ha erigido nuestra persona y debemos comenzar a ver más allá de aquello que nos produce placer.

4 comentarios:

marina dijo...

Kaixo, Jon! Hoy no estoy de acuerdo con lo que has escrito. Y te lo voy a discutir un rato (a buenas).
En el momento en el que una persona se da cuenta de las normas de la sociedad, de la cuadrícula de los comportamientos diarios, tiene la libertad de elegir. Elegir el estar como antes o escribir su propio manual de instrucciones. Para decidir lo último hay que tener valor.
Si uno decide estar como antes (absolutamente respetable) lo que no debe es tapar su cobardía con la crítica de la sociedad. El decir "es que la sociedad..." es echar la responsabilidad a alguien sin nombre, a alquien que no puede discutir lo contrario.
En cuanto al amor, en mi opinión, uno atrae lo que tiene en mente, lo semejante suele rodearse de semejante. Creo que el simple hecho de dar, sea amor, amistad o ayuda, enriquece, aporta a uno ... llamalo placer, ilusión... tranquilidad... de ser y hacer lo que uno realmente quiere.

Ion Gómez dijo...

Hola Marina,

Estoy de acuerdo con lo que dices. Mi crítica toca la parte floja del sistema, no pretende modificarlo ni aunar un movimiento para cambiar las reglas. Cada uno es "libre" de elegir seguir viviendo bajo este sistema, y si no le gusta, puede comenzar una nueva vida y así crear el suyo propio (le doy suerte a quien lo intente)

Por otro lado, no estoy tan de acuerdo en eso que dices de que no podemos echar la culpa a la sociedad. Somos la sociedad y tenemos la culpa. Sí nos podemos defender si lo deseamos. Somos uno y a la vez somos muchos. Pero no hacemos nada al respecto, por lo tanto seguimos igual cosa que siempre es respetable.

Por otro lado, sé que es difícil hacer generalizaciones sobre el amor. Se han escrito infinidad de textos acerca de este término, pero para mí, el amor solo significa una cosa. El amor es la verdad. Sólo se puede experimentar, por vía escrita jamás se podrá reflejar su verdadero significado en un libro, lo único que podemos hacer es engañar a nuestro cerebro a través de unas cuantas palabras para tratar de aproximarnos al fenómeno y así reconocerlo cuando éste se topa frente a nosotros.

Jason dijo...

Hola usaste el termino adeuado cuando dijiste antisistema, el antisistema consiste mas que nada en una actitud, valga la redundancia hacia el sistema, que es el sistema social, politico y economico,y es completamente valido esta toma de posicion politica hacia el sistema porque el sistema es el que planifica sin que nadie se de cuenta las vidas de las personas. Si tu no estas de acuerdo en como el sistema ordena tu vida, lo mas coherente es intentar cambiarlo, lo contrario refleja sumision. Mucha gente no es consciente de aquello y simplemente acepta toda su vida lo que se denomina orden social o reglas de la sociedad, sin saber lo que esto implica realmente. El antisistema es una forma de participacion politica no convencional que se manifiesta a traves de la protesta. Mucha gente puede deslindar conmigo por esta posicion que implica muchas veces violencia, sin embargo lo cierto es que la difusion de una idea no implica violencia y esa debe ser la tarea instructiva de todo antisistema. Para mas informacion visitar www.pesonajeantisistemico.blogspot.com

Iván dijo...

Gran post :)
es jodido tener que venir al llamado 3 mundo a ver sonrisas e ilusiones y humanismo,quiza se deba a que el mundo pese a que esta muy jodido,y en Occidente mucha gente aperdido la fe en la aventura,en pasiones por lo desconocido,parece todo sacado de un libro de Orwell,comprate una casa pero estaras jodido 4 decadas,ser o el tener,grandes dilemas que surgen ahora cuando la crisis a barrido a mucha clase media en un sistema que quiere producir clones,seres inanimados que no protesten ni busquen soluciones alos problemas reales,un sistema que crea automatas que se creen algo por llevar un coche de 30 mil euros

quiza el mundo y el futuro no se construye a base de dolares sino con sonrisas e ilusiones por cambiarlo,me identifico con tu post y con la mentalidad inconformista

abrazos desde Saigon

Compártelo