lunes, 1 de diciembre de 2008

El camino del becerro


Un día, un becerro tuvo que atravesar un bosque virgen para volver a su pastura. Siendo animal irracional, abrió un sendero tortuoso, lleno de curvas, subiendo y bajando colinas.
Al día siguiente, un perro que pasaba por allí usó ese mismo sendero para atravesar el bosque. Después fue el turno de un carnero, líder de un rebaño, que, viendo el espacio ya abierto, hizo a sus compañeros seguir por allí.
Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha, a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa.
Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos, si no hubieran seguido la vía abierta por el becerro.
Pasaron muchos años y el camino se convirtió en la calle principal de un poblado y, posteriormente, en la avenida principal de una ciudad. Todos se quejaban del tránsito, porque el trayecto era el peor posible.

Mientras tanto, el viejo y sabio bosque se reía, al ver que los hombres tienen la tendencia a seguir como ciegos el camino que ya está abierto, sin preguntarse nunca si aquélla es la mejor elección.

Paulo Cohelo

3 comentarios:

Shan Lin dijo...

Kaixo Iongo,

Muchas gracias por haber escrito tu blog continuamente. La verdad es que no soy tan responsable como tú. Me has dado un ejemplo. Intentaré escribir más a partir de ahora, pero creo que es muy difícil. Jaja.

Shan Lin dijo...

Otra cosa Iongo, no sé cómo subscribirme en el blog. En los blogs de Silvia y Saioa son más fáciles.

Ion Gómez dijo...

Hola Shan. Pues tampoco te creas que soy demasiado responsable... Seguro que tu me superas con creces, pero bueno, uno intenta mejorar.
A petición de los que me habías comentado ya he añadido una opción más para poder seguir el blog. Un saludo y gracias por leerme!