martes, 7 de abril de 2009

Visita de Iñigo Ameztoi



Hoy de nuevo he acudido a una de las jornadas EKITEN en la facultad del Bidasoa. Suelo estar al tanto para no perder la ocasión de poder escuchar a emprendedores que han tenido éxito y que tienen ganas de contar su historia particular. Lo he solido comentar en posts anteriores, pero cuando los escuchas es curioso ver cómo todos ellos son personas que creen y confían en sus ideas, las ponen en marcha y terminan triunfando.

Nos ha visitado Iñigo Ameztoi, el creador de Ameztoi Anaiak, una empresa ubicada en Zarauz encargada de elaborar alimentos precocinados. Esta empresa familiar se encuentra en un proceso de continua innovación y prueba de ello constituye su amplia gama de nuevos productos alimenticios que está llevando al marcado año tras año.

A modo de coloquio hemos podido compartir impresiones acerca de lo que hacen y cómo lo hacen, y la charla se ha hecho muy amena debido al trato cercano tanto de Iñigo como de Gorka, Gerente Comercial de la compañía.

Esta empresa familiar que cuenta ya con unos 50 trabajadores no ha perdido la esencia inicial de cuando fue fundada. Iñigo es una persona sencilla pero a la vez muy ambiciosa. Comenzó este negocio por necesidad, su familia estaba pasando por una situación económica no favorable y la venta de croquetas se convirtió en una forma de subsistencia. Poco a poco se dieron cuenta de que aquello daba dinero, hasta que un día apareció por su casa un inspector de sanidad que les “metió un puro”. Parecía que se les había terminado el chollo, pero Iñigo siguió creyendo en que eso podía funcionar ya de un modo más formal. Así que se puso manos a la obra y creó lo que hoy es Ameztoi Anaiak. Pasaron algunos años hasta que Iñigo empezó a ver que aquello le generaba un rendimiento. Eran muchas las horas que metía para que las cosas siguieran adelante y tras un largo periodo, comenzó a ver sus frutos.

Hoy por hoy, Ameztoi Anaiak es algo grande, pero lo más importante, nunca ha dejado de ser aquello que comenzó siendo, una empresa familiar. Algunos de los consejos que he anotado de Iñigo y que más me han dado que pensar han sido los siguientes:

- “Creo en la gente, y por ello delego las responsabilidades oportunas para que puedan desarrollar su trabajo libremente. No hay nadie mejor que nadie y todos tienen algo que aportar”

- “No existe último en esta vida, todos los trabajadores de una empresa ven cosas que otros son incapaces de ver. Por ello debes darles la oportunidad de mejorarlo.”

- “Si haces partícipes a las personas te darán más.”

- “No son muchas las empresas que hacen esto, pero considero que los beneficios deben ser repartidos entre aquellos que han tomado parte en la empresa.”

- “Hay que creer en las personas, pero para ello debes demostrarlo con hechos, no con palabras” (Ha puesto el ejemplo de un trabajador que quería mantener en su empresa y al cual le pagó la carrera para que cuando terminase se quedase con él trabajando)

- “Siempre he ido con la verdad por delante, porque si no lo haces te acaban cazando”

Me he sentido muy identificado con las ideas de Iñigo puesto que comparto la gran mayoría. Curiosamente, he sentido particular interés por el modo en el cual se gestiona dicha organización. Suena raro escuchar que las empresas deben ser lo más parecido a una comunidad. Muchas veces he lanzado tal provocación y muchos me han tachado de utópico. Sé que llevarlo a la práctica no es tan fácil como promulgarlo de manera simplista, pero si consigues hacer comunidad en tu empresa estás logrando una organización sostenible en la cual se funde lo económico con lo humano.

En esta charla me he dado cuenta de que Ameztoi Anaiak es una organización innovadora y a mi parecer, un ejemplo de a lo que se debería tender a nivel de Management:

- En cuanto a la Innovación en el producto: Están continuamente desarrollando nuevos productos y nuevas formas de hacer. No les vale con lo que tienen, quieren encontrar nuevas formas de obtener valor y transmitirlo a una mejor calidad de su producto final.

- Gestión del conocimiento: Como decía, documentan y registran todo lo que hacen. Se han dado cuenta de que hasta los pequeños detalles importan en el resultado final del producto. Por eso, cuanta mayor trazabilidad tengan en los procesos, serán más capaces de detectar fallos. Utilizan un sistema de trazabilidad llamado APCC.

- Integran a sus proveedores: Y no los exprimen como hacen muchas organizaciones. Se han dado cuenta de que deben invertir en sus proveedores y que en definitiva el buen hacer de su materia prima repercute directamente en el producto final que ellos elaboran.

- Tienen un nombre: Y siempre lo han mantenido. A pesar de las dificultades económicas de los primeros años de la empresa y las tentaciones de “venderse” a otras marcas importantes eran importantes, pero siempre se han mantenido fieles a su filosofía. De este modo, hoy son una marca reconocida.

La alimentación es un sector muy interesante a la hora de establecer un negocio, pero no por ello deja de ser complicado establecerlo. A Iñigo le costó, pero hoy es el día en el que se encuentra satisfecho con aquello que ha creado, con esa idea que ha podido hacer realidad. ¿No creeis que las mejores ideas son aquellas que se acaban cumpliendo? Para mí el resto valen bien poco...

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