miércoles, 25 de marzo de 2009

Plan estratégico Irún 2020



Ayer a la tarde pude acudir a la presentación del plan estratégico de Irún para el 2020. Suele resultar muy gratificante acudir a este tipo de actos y sobre todo cuando puedes ver personalidades involucradas en diferentes ámbitos. De este modo, puedes charlar acerca de los proyectos que tienes entre manos e intercambiar impresiones con personas fuera de tu entorno profesional. Además te sueles topar con gratas sorpresas como cuando ayer me encontré con Marta, antigua compañera de clase de la universidad que ya está hecha una profesional. Se se subió ahí arriba, delante de todos a dar un gran discurso. Marta no duda en asomar la cabeza en todos estos asuntos destinados a la mejora de nuestra comarca del Bidasoa, cosa que me parece ejemplar. ¡Te felicito Marta!

Como en todo plan estratégico, se presentó un DAFO para conocer tanto las debilidades y amenazas, como las oportunidades y fortalezas con las que cuenta Irún hoy por hoy.

Entre las debilidades de nuestra comarca podemos destacar que existe una fuerte restricción en cuanto a suelo, falta servicio por parte de empleadas femeninas, el paro está 3.6 puntos porcentuales por encima de la media guipuzcoana.

Una de las principales amenazas inmediatas que debemos reconocer en nuestra comarca es que siempre nos hemos visto comparados con ciudades próximas de gran renombre como San Sebastián o Biarriz. Es indudable que como en todas las familias tienden a surgir envidias insanas que debemos evitar. La clave está en diferenciarnos sin tener que buscar competir con ciudades que no dejan de ser parte de nuestra cultura. La cuestión no es pensar que vamos a la cola con nuestro vecinos. Hacemos las cosas bien y debemos reconocer cuáles son esas cosas para potenciarlas de algún modo.

Porque tenemos grandes fortalezas, entre ellas un alto nivel educativo, la amplia oferta en este sector, un fuerte comercio y transporte de mercancías y una administración que está muy orientada a promover el uso de las TICs.

Me gustaría dejar las oportunidades aparte puesto que en mi proyecto sobre la calidad de vida se puede sacar mucha vida de ellas. Entre las que veo con más futuro en el ámbito irundarra podemos citar las siguientes:

- Se están promoviendo iniciativas muy orientadas a la innovación y el emprendizaje. Bidasoa activa es prueba de ello.

- Además de Bidasoa activa, Irún Digital promoverá la implantación de nuevas empresas de contenido tecnológico.

- Por otro lado tenemos la universidad de Mondragón, que poco a poco, en su Campus del Bidasoa está contemplando una serie de acciones que promueven esta mentalidad emprendedora y orientada al uso de tecnologías de la información.

- Existen grandes oportunidades para potenciar el comercio de Irún. Hay que reconocer que su comercio lo hace destacable frente a otras ciudades.

- Se está llevando a cabo un plan de movilidad sostenible. Es fundamental concienciar a la población para que utilice otros medios que no sean el coche particular para el desplazamiento cotidiano.


Estas son algunas de las contemplaciones que puede anotar en mi libreta de apuntes. Seguro que se me escapan muchas, pero considero que es un buen comienzo para plasmar la realidad de mi comarca.

En uno de los discursos que se dieron, se habló de un tema de gran preocupación no solo a nivel comarcal sino también a nivel estatal. Se trata de la inmigración.

Curiosamente, estos días he estado mirando acerca de este delicado asunto y he observado que en otras ciudades se han dado soluciones concretas para solventar este desajuste sociocultural. En mi proyecto tengo que buscar nuevas oportunidades de negocio allí donde surjan necesidades insatisfechas y el tema de la inmigración es uno de los temas en los cuales tengo colocada la antena.

martes, 24 de marzo de 2009

Visita del emprendedor Sixto Jiménez Muniain


Hoy hemos tenido el privilegio de conocer a Sixto Jiménez Muniain, una persona con una gran experiencia, un currículum muy abultado y una pila de éxitos profesionales a la espalda. Son muchas las cosas de las que nos ha hablado. Entre todas ellas no ha habido nada que me haya desencajado, y empiezo a considerar que todos los emprendedores tienen una fórmula muy parecida para lograr el éxito aunque con diferentes enfoques. Entre las cosas más importantes que nos ha citado podría destacar las siguientes:

- Si queremos lograr el éxito en un equipo de trabajo, debemos crear una cultura de confianza.
- Debemos ser capaces de eliminar la racionalidad para comenzar a ver las cosas desde una óptica más emocional. Somos más emoción que razón, y nuestra inteligencia social nos llevará a mejores caminos que los que nos proporciona la razón.
- Debes sospechar de ti mismo continuamente. No somos perfectos, así que tenemos que reconocer nuestros defectos para crear hábitos que nos hagan más competitivos cuando no estamos satisfechos. Además comenta que la suerte es un factor clave para el logro del éxito (en este aspecto discrepo, yo no creo en la suerte)

Estos han sido, de primeras los consejos, aunque a lo largo de la charla ha tocado muchos otros temas que no dejan de ir en consonancia con lo que comentaba desde un principo.

Entre los que más interés me han causado, he anotado los siguientes:

- No prediques lo que no eres
- Para lograr nuestros objetivos de manera eficiente, debemos priorizar. En ocasiones caemos en el gran error de elegir los objetivos menos vitales y los servimos como vitales al resto.
- Si queremos cambiar debemos destruir la empresa continuamente.
- Eliminemos el temor y transmitamos seguridad a los demás. A todo el mundo le gusta sentirse seguro.
- Hagámonos un examen de conciencia más a menudo.
- Debemos estar al servicio de nuestro proyecto en el cual debemos estar dispuestos a asumir responsabilidades y no esperar a que las deleguen en nosotros. Tengamos el coraje de asumirlas nosotros mismos.

En definitiva, han sido muchos los temas que ha tratado, pero ha habido uno que me involucra directamente, se trata de las fases que debemos seguir a la hora de crear un negocio. Comentaba que sí que está muy bien eso de que cada uno se enamore de su negocio, pero que lo haga con sentido común. No merece la pena enamorarse y perder el enfoque, al final un negocio está hecho para que se sostenga en un futuro, y si no atendemos a estas fases difícilmente lo hará:

- Necesidad del producto o servicio. No es cuestión de vender lo que nos gustaría vender, sino que existe esa necesidad.
- Oportunidad de producto o servicio. Conocer el momento en el que sacarlo al mercado. En ocasiones hacerlo demasiado pronto puede que no llegue a cuajar.
- Idoneidad de la empresa. ¿Podemos hacerlo? ¿Tenemos la capacidad para ello?
- Reacción previsible de competidores o seguidores. Hay que tenerlos muy en cuenta.
- Reservas ante retrasos. Uno de los errores en los que suelen caer muchos emprendedores suele ser que ajustan tanto aspecto de financiación que cuando piden el crédito al banco, resulta escaso a la alarga. A poder ser, debemos pedir el crédito en exceso puesto que en muchas ocasiones todo resulta ser más duro de lo que parece.
- Cambio de tamaño. Suele existir cierto trauma a la hora de crecer. Si podemos, vayamos al extranjero o a donde sea, pero que nos conozcan en otros lugares.

lunes, 23 de marzo de 2009

El escorpión y la rana


Hace ya muchos años escuché por primera vez esta pequeña fábula. Siempre la he tomado como referencia para muchos asuntos puesto que contiene una gran verdad. En ocasiones luchamos por situaciones que se oponen a nuestra naturaleza, y lo peor de ello es que solemos decepcionarnos cuando ocurren. Como ejemplo de ello tenemos esta pequeña perla de sabiduría:

Un escorpión, que deseaba atravesar el río, le dijo a una rana:

-Llévame a tu espalda

-¡Que te lleve a mi espalda! -contestó la rana- Ni pensarlo! ¡Te conozco! Si te llevo a mi espalda, ¡me picarás y me matarás!

-No seas estúpida-le dijo entonces el escorpión- No ves que si te pico te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, ¿también me ahogaré?

Los dos animales siguieron discutiendo hasta que la rana fue persuadida. Lo cargó sobre su resbaladiza espalda, donde él se agarró y empezaron la travesía.

Llegados al medio del gran río, allí donde se crean los remolinos, de repente el escorpión picó a la rana. Ésta sintió que el veneno mortal se extendía por su cuerpo y, mientras se ahogaba, y con ella el escorpión, le gritó:

-¡Ves te lo había dicho! ¿Pero qué has hecho?

-No puedo evitarlo-contestó el escorpión antes de desaparecer en las aguas- Es mi naturaleza.

domingo, 15 de marzo de 2009

El arte y la contaminación metódica


Vivimos en la era del método, de la organización, del control sobre lo que nos rodea.

Cuando creamos arte nos vemos obligados a seguir doctrinas cartesianas. Somos entes construidos sobre un patrón que responde de manera sistémica a todos los estímulos. Nuestro libre albedrío quedó atrás, dejó de cobrar valor desde que comenzamos a asimilar conceptos que siguen un orden lógico. Cambiemos este pensamiento, hagamos las cosas que no están previstas, utilicemos nuestros sentimientos para romper la rutina. La locura es un símbolo de pérdida de una conciencia metódica. La locura está mal vista pese a que está fundamentada en los más coherentes y bellos desvaríos mentales. Nos hemos acostumbrado a verlo como algo poco común y por lo tanto negativo.

Cada acción está condicionada por todo acto anterior. Incluso las emociones ya son deliberadamente escogidas. ¡Qué horror! Qué no nos quiten lo único que no puede ser clasificado como lógico. Seamos libres sintiendo lo que cada uno deba sentir, no lo que cada uno haya aprendido a sentir.

Clasificamos y censuramos todo lo que nos llega y finalmente exteriorizamos todo aquello que previamente ha pasado por el filtro impuesto por nuestra cultura.

La cultura forma parte de los hilos que mueven nuestro cuerpo, que vacían nuestra mente. Seguimos teniendo algo de manera implícita. Algo que nos hace nosotros. Es momento de sacarlo y de este modo seamos capaces de desviarnos del sistema del cual nos vemos subordinados. Cortemos los hilos, ya no a nivel general, ya que puede sonar muy pretencioso. Es como decirles a los peces que vacíen el mar. Ellos nacieron ahí y son parte de un entorno del que se ven dependientes. Pero en intervalos cortos estos peces también salen del agua. La evasión es una forma de vivir en un entorno del que no procedemos. No podemos ser libres, pero podemos saltar para creer que al menos somos capaces de bolar por un instante.

Que no nos roben los sueños, porque la imaginación es lo más preciado que nos fue otorgado ya que a través de ella podemos ver lo que no nos puede hacer ver la realidad. Vive en este mundo, compréndelo y acéptalo, pero nunca dejes de soñar, porque soñando eres capaz de romper todas las reglas que nos impone el mundo lógico.

jueves, 5 de marzo de 2009

Este lugar me aporta cosas buenas



Imagen de Eduardo Recife, artista brasileño

Llevo tiempo replanteándome si es posible diseñar entornos que favorezcan el bienestar. Todos habremos podido apreciar que existen lugares en los cuales se pueden percibir buenas vibraciones. Son escenarios en los que fácilmente podemos identificar un aspecto muy importante y que debería darse en cualquier hábitat humano, la predisposición a sonreír.

La sonrisa es la más positiva de todas las expresiones emocionales, y si un escenario es capaz de promoverla me gusta fijarme las causas que conducen a tal efecto.

Está claro que existen lugares donde nos sentimos más cómodos, donde la comunicación es más fluida, donde la creatividad parece surgir sola. Es cierto que esto tiene mucho que ver con las personas con las que nos relacionamos, pero, ¿Puede existir alguna relación entre este tipo de actitudes y el entorno físico en el que nos encontramos? ¿Este tipo de escenarios están provistos de una serie de características que transformen a las personas que interactúan en él?

Son muchas las preguntas que me he hecho con respecto a estos temas, y hoy tengo la oportunidad de descubrirlo y compartirlo de manera formal. El proyecto en el que estoy trabajando puede sonar algo alocado, quizás utópico, pero todo gran proyecto comienza con ideas que pocos comprenden. No sé a dónde me llevará esto, pero cuando intuyes algo que no sabes a dónde te puede llevar, lo mejor es guiarte por tu intuición, perderte en este universo lleno de posibilidades y encontrarte de nuevo habiendo adquirido algo que no deja de ser realmente importante: el conocimiento y la experiencia.

martes, 3 de marzo de 2009

La grandeza del pequeño comercio

El pequeño comercio tiende a desaparecer, pero cuando acudes a las pequeñas tiendas de barrio te das cuenta de que algo fundamental se está perdiendo como consecuencia de la proliferación de los grandes almacenes. Todos habremos percibido alguna vez que estos pequeños negocios forman un ecosistema descentralizado en el que unos y otros se conocen. Los comerciantes son personas que llevan toda la vida mamando de su negocio, y por tanto, ellos son los que mejor saben sobre lo que venden. Además, podemos percibir que las comunidades formadas por pequeños comercios de barrio son algo más que negocios aislados, son sistemas autoorganizados en los que la interacción entre miembros posee un valor fundamental que los engrandece.

Los bares por ejemplo son centros de reunión, allí acuden muchos para tomarse el café de media mañana e intercambiar impresiones sobre la semana. Es un depósito y fuente de conocimiento, allí se reúnen y charlan muchos de estos comerciantes. Es allí donde te puedes encontrar impresiones diversas sobre diferentes temas. Mis padres tienen un bar y allí he pasado largos momentos de mi vida en los cuales he podido conocer mucha gente. Precisamente por las características del bar que tienen mis padres, se crea una pequeña familia a la que ves a diario, charlas, ríes y en definitiva depositas tu vida en estas personas.

Hoy he acudido a una ferretería debajo de mi casa, y me he dado cuenta del gran valor que todavía se percibe a través del gran servicio que aportan las tiendas de barrio frente a los grandes almacenes. Mi madre me ha pedido que le hiciera un pequeño recado, que comprara un perchero. En un gran almacén seguramente me lo hubieran vendido y se hubieran olvidado del tema. Sin embargo, el comerciante y a la vez dueño del negocio que me ha atendido me ha recomendado que le quitara las ruedas porque estaban dando mal resultado. A cambio me ha regalado unos tacos de goma que hicieran de soporte, esto le iba a dar más estabilidad porque aunque parezca mentira la ropa pesa mucho.

¿Qué precio tiene este tipo de servicio? ¿Este tipo de conocimiento e interés por satisfacer al cliente se da del mismo modo en los grandes centros? Permitidme que lo dude.

Estamos obsesionados por el precio y no nos damos cuenta de que en las pequeñas tiendas de barrio todavía ofrece algo más, y que posiblemente en ocasiones nos haga ahorrar.

domingo, 1 de marzo de 2009

Ganar y perder

La sabiduría nos previene de cometer errores, y esta es el producto de aprender de ellos.


Cuanta verdad hay en estas palabras, ya que si no somos capaces de actuar no somos capaces de acertar o fallar. Todo fracaso y toda victoria deben aportarnos un ápice de conocimiento. El que no arriesga nunca gana, y si nos quedamos estancados en un mismo lugar, acabamos por embotarnos y de este modo, el tiempo comienza a correr en nuestra contra.

Cuando algo es positivamente creciente, el tiempo no hace más que incrementarlo, mientras que a todo aquello negativo, el tiempo consigue degradarlo hasta convertirlo en un desecho.

Toda acción debe aportar SIEMPRE su lado positivo. La diferencia que existe en una victoria o una derrota se fundamenta en la valoración del resultado. Cuando consideramos que se han generado más infortunios que bonificaciones, estamos hablando de una derrota. En el caso contrario observamos una victoria.

¿Cuándo se gana y cuándo se pierde? Eso lo decides tú. Si eres capaz de considerar más aspectos positivos que negativos en cada acción ejecutada, entonces estamos hablando de un gran vencedor. Si de cada revés que te da la vida, permaneces en el suelo sin considerar la posibilidad de levantarte y ver que ahora tienes la cabeza más alta que antes entonces nos encontramos ante un perdedor. Porque en esta vida, si te dan una ostia, la siguiente será encajada con más conciencia, gracias a la experiencia previa.

Un gran vencedor nunca pierde. Arriesga y gana. Juega y se equivoca, sí, se equivoca, pero pese a que lo haga, siempre acaba ganando. Por eso hay que tener algo muy claro siempre, y es que nuestra actitud, y no las circunstancias, determina la calidad de vida que tenemos. Si perdemos es porque nosotros vemos la derrota en cada acto realizado, de aquí que siempre hay que transformar toda amenaza en oportunidad para ser un gran vencedor.