sábado, 31 de enero de 2009

vagabundo



Lamento escribiendo,
Cerrando las puertas de mi propio talento.
Respiro, vivo y a la vez me rindo,
Soñando, luchando, segando el latido.
Pasado de rosca,
creciendo hacia dentro,
mutando sin dejar de lado un gemido,
cuando miro el sol que sale al amanecer,
y por la tarde olvido.
No lo despido.
Trazando una línea, matando el sentido.
Comiendo, bebiendo, durmiendo.
Sediento...
Gritando al vacío,
escuchando el sonido.
Siguiendo mi estela y llegando al mismo destino.
Sin sentido...
Dejando caer una tarde y otra,
mutando la piel,
vistiendo un mismo abrigo
color desteñido.
Gris reluciente y mangas raídas.
Falta el hilo.
Como un vagabundo,
adormecido...
Cobrando el sentido.
Un brick de vino,
un carro escondido,
limosna de dios.
De la mano al bolsillo.
Y otro vino.
Compungido.
Sin piel y con el mismo puto abrigo.
Roído, carcomido
en mi piel se ha cosido.

jueves, 29 de enero de 2009

Crowdsourcing



El término Crowdsourcing fue acuñado por Jeff Howee, afamado periodista de la revista Wired. Crowdsourcing involucra un fenómeno que se está propagando año tras año como consecuencia del empuje de la red de redes.

Para quienes no tengan ni la más remota idea del significado de este concepto les voy a poner en situación para que entiendan un poco más de qué va todo esto:

Siempre se ha dicho que dos cabezas piensan más que una. ¿Y quién piensa mejor, un par de cabezas o un millón de cabezas? Una respuesta inteligente sería que todo depende del conocimiento que puedan aportar esas dos cabezas en comparación con ese otro millón.

Las nuevas tecnologías de la información y comunicación han creado un gran monstruo de ideas latentes. Internet es con diferencia uno de los medios de comunicación con más posibilidades a nivel colaborativo. Se trata de una plataforma generadora de sistemas autoorganizados donde podemos encontrar personas que por “amor al arte” alimentan al monstruo con nueva información para que poco a poco éste vaya haciéndose más y más grande. De algún modo, estas personas van formando comunidades virtuales que se crean de la noche a la mañana con el fin de compartir experiencias y conocimientos.

Si debemos destacar un concepto clave para definir el crowdsourcing, destacaríamos el de participación. Porque el crowsourcing supone la participación de un conjunto indefinido de personas a través de un sistema de comunicación abierto.

Imaginemos ahora las posibilidades que tiene todo esto. El otro día publicaba en un post acerca de la filosofía hacker. El perfil del hacker como actualmente lo concebimos es una persona ilusionada, que tiene un interés por un tema en concreto y que quiere participar conjuntamente con otras personas en una actividad. Bajo este perfil podemos encontrar millones de personas que reúnen estas características, y a través de la tecnología con la que contamos hoy por hoy esto es posible. Pero no solo eso, además lo pueden hacer sin necesidad de moverse del sitio, se eliminan la barreras geográficas.

Wikipedia es el ejemplo por antonomasia. ¿Quién crea Wikipedia? ¿Un conjunto de expertos que trabajan para una organización? Ni mucho menos. Wikipedia es una plataforma en la que puede participar cualquier persona, incluyendo contenido, actualizándolo e incluso eliminándolo. ¿Regulado por quien? Todos los usuarios regulan Wikipedia, todos podemos darnos de alta y comenzar a incluir nueva información.

No sé a vosotros, pero a mí esta nueva tendencia me parece fascinante. Porque creo que es una tendencia que poco a poco irá transitando al mundo empresarial (de hecho lo está haciendo ya). Conceptos como la empresa abierta, open innovation se vienen oyendo desde hace un tiempo, y considero que poco a poco todo esto irá calando con más fuerza.

miércoles, 28 de enero de 2009

Juego de niños



Me ha gustado mucho el artículo publicado en boingboing The case against Candy Land. En él se expone la comparación de algunos juegos “de época” con los juegos de hoy. Estos juegos forman parte de nuestra infancia, pero no solo eso, además forman parte de nuestra actual manera de pensar. Al que le gustaban los puzles será una persona con “mentalidad puzle”, al que le gustaba la plastilina tendrá una “mentalidad plástica” (yo soy de estos últimos)

El caso es que los juegos que podemos encontrar hoy están muy lejos de ser como los juegos de ayer. Sí, es cierto que tenemos puzles, tenemos plastilina, tenemos el juego de la oca, hundir la flota… pero a raíz del surgimiento de la era del videojuego las posibilidades se han ampliado (para bien y para mal).
Y este artículo da a entender que los niños del futuro serán más inteligentes. Y precisamente porque los juegos a los que juegan promueven la utilización del cerebro a mayor velocidad. Juegos como el de la Oca (ponen el ejemplo de CandyLand) o Hundir La Flota, son juegos poco desafiantes en los cuales la tomas de decisiones se reduce casi a cero y dan poco que pensar. En definitiva, se reduce mucho el margen de maniobra cerebral. Los videojuegos promueven un tipo de pensamiento más rápido en el cual las decisiones deben ser tomadas de manera inmediata. En los juegos de antaño utilizabas mucho tiempo preparando todo el tinglado antes de empezar, si jugabas contra alguien debías explicar cómo jugar, corregir las cosas cuando las hacía mal... Hoy por hoy se aprende jugando, las reglas vienen dadas y automatizadas en cada videojuego, y si no las cumples fallas. Error a error vas aprendiendo y progresando.

Me ha dado mucho que pensar y considero que las nuevas tecnologías favorecen a desarrollar la mente de los niños a mayor velocidad. Aprenden haciendo.

Por otro lado, y como consecuencia de todo esto, tenemos la otra cara de la moneda. ¿Qué aspectos negativos tiene todo esto? Sencillamente que estamos promoviendo la cultura de la impaciencia. Cada día somos más impacientes y queremos tenerlo todo aquí y ahora. No podemos esperar, porque es tan fácil obtener las cosas que cuando se hacen esperar no resistimos y pasamos a la acción directamente. Soy prudente cuando digo que debe existir un control sobre el aprendizaje y enseñar a tener paciencia.

Además, los videojuegos promueven la no comunicación. Como decía antes, las reglas vienen dadas y si no las cumples la máquina no responde. Desaparecen las trampas (eso sí, siempre puedes pegarle un pellizco a tu contrincante para que se despiste) pero también desaparecen grandes oportunidades para comunicarnos. Suele ser más importante lo que pone en la pantalla que lo que te dice tu compañero de juegos(aunque eso lo podemos ver en el trabajo y con adultos, que dejan de escucharte para ver lo que dice la pantalla del ordenador, al parecer debe ser más importante lo que pone que mirar una cara...)

Al final me pongo en lo de siempre, parece que las nuevas tecnologías tienden a desconectarnos más que a conectarnos. No debemos permitir que nos deshumanicen.

A raíz de todo esto me hago la siguiente pregunta: ¿Apostamos por el conocimiento técnico y el pensamiento veloz que nos proporcionan los videojuegos o debemos promover más las habilidades humanas mediante la utilización de los juegos de toda la vida?

Pues como todo en la vida, cada cosa en su medida justa.

lunes, 26 de enero de 2009

Nuevas ideas para vender nuestro negocio



Soy un ferviente amamante del Street Art y continuamente me maravillo por la capacidad creativa que tiene ciertas personas cuando se trata de hacer cosas con el fin de llamar la atención. Y en el mundo del Marketing es eso precisamente lo que se pretende, llamar la atención.

Convivimos en un entorno de consumismo plagado de mensajes que nos vemos obligados a despreciar como consecuencia de la masificación mercantil a la que nos vemos expuestos. Presenciamos día a día un bombardeo incesante de nuevos anuncios que muchas veces no dejan de ser más de lo que ya hemos visto en otros productos y servicios. Y cada vez es más difícil encontrar nuevas formas de diferenciación en el mercado. Existe tan poca creatividad en el sector de la comunicación y la publicidad que se está pidiendo a gritos que venga alguien para que, de una vez, revolucione un poco el cotarro. Y es que hoy en día es difícil desmarcarse cuando todos utilizan lo mismo.

Es entonces cuando me topo con esta gente que desinteresadamente nos hace sacar una sonrisa de la boca, o simplemente alientan nuestra curiosidad por hacernos ver algo DIFERENTE. Los artistas urbanos quieren DESTACAR. Porque este es el término más importante en un contexto de Marketing, poder ser visto por aquellos que pretendes que te vean.

Esta es una de mis propuestas, hacer que te vean en la calle, y que te reconozcan o por lo menos que te quieran conocer. Lo difícil es aplicarlo a la realidad, puesto que muchas veces los artistas urbanos superan la legalidad y pagan por ello.

Las siguientes iniciativas en las que se aplican técnicas de Urban Art a nuestra campaña publicitaria son solo áreas sensibles a las ideas, luego cada uno puede lanzar las propuestas que tenga partiendo de esta fuente:

- Realizar actos callejeros legales que te hagan conocido
- Realizar actos callejeros ilegales que tengan un gran impacto positivo para tu negocio. Pagarás una multa pero si has logrado tu objetivo, la amortizarás obteniendo un aumento de ventas de tu producto o servicio (Sería como haber pagado por una buena campaña publicitaria).

Para abriros el apetito de ideas en este ámbito, os invito a que veais un video sobre una curiosa forma de hacer Graffitis. En vez de pintar la pared, la limpian. ¿Legal o ilegal? Juzguen ustedes:

domingo, 25 de enero de 2009

El emprendedor y la filosofía hacker

Suelo comentar que uno de los requisitos que debe tener un emprendedor que se precie es el amor a su trabajo. Cuando trabajas sobre algo que te gusta le pones amor, cosa que no ocurre cuando haces cosas a disgusto e impuestas por otros.

Es impresionante como los jóvenes somos capaces de realizar cosas sorprendentes durante nuestros ratos libres. Somos capaces de malgastar invertir nuestro tiempo en tareas que rompen la rutina. Y posteriormente tenemos que escuchar frases como “Tu chaval, te aburres mucho ¿no?” O “Si utilizases todo ese tiempo para hacer lo que tienes que hacer, otro gallo nos cantaría”.
Precisamente porque nadie nos obliga a hacerlo, y simplemente porque nos gusta, lo hacemos mejor que nadie.

Fijémonos ahora en los “Hackers”. Quien oiga esta palabra se imaginará al típico personaje barbudo y con gafas de culo de botella que cierra las persianas de su habitación para no deslumbrar su monitor. La típica persona que pasa horas y horas delante de un ordenador alimentándose de Chetos y que viste camisetas publicitando a Linux o tiene impresos mensajes en contra de Bill Gates y su sistema operativo Windows.
No me refiero a ese tipo de hacker. La filosofía Hacker va más allá y Pekka Himanen lo explica detalladamente en su libro “La ética hacker”.
Los hackers son personas expertas y entusiastas de cualquier tipo que dedican su tiempo libre a su “hobby”. Con esto no hablo únicamente en términos de programación e informática, sino en términos más amplios.
Las nuevas tecnologías de la información han permitido que grupos de personas interesadas por un tema formen comunidades virtuales que fomentan la colaboración. De este modo son capaces de desarrollarse, junto con otros aficionados, para desempeñar lo que mejor saben hacer.

Imaginemos ahora que toda esta energía la trasladamos a la vida laboral. ¿Qué pasa cuando uno de estos aficionados decide hacer de su “hobby” su modo de vida, generando ingresos gracias al desempeño de su actividad? Pues que nos encontramos ante un emprendedor que ha decidido trabajar sobre lo que más le gusta hacer. Pero esto es un caso de emprendizaje clásico. Este emprendedor se ha enfocado en aquello que le gusta y lo ha transformado en su trabajo. Pero un emprendedor no siempre tiene porque buscar el trabajo que le gusta, sino que tiene que encontrar que su trabajo le guste.

Las empresas competitivas buscan personas a las que les pueda llegar a gustar el trabajo que van a desempeñar. De qué te sirve un currículum muy abultado si en realidad esa persona no tiene un particular interés por eso en lo que va a dedicar gran parte de su vida. Es precisamente por eso que se fijan más en otro tipo de aspectos y que acogen a aquellas personas que más vida puedan aportar a la organización.

Sistemas de autoridad

Hoy en día resulta difícil comprender cómo un régimen como el nazi pudo gobernar Alemania desde 1933 hasta 1945. ¿Cómo se pudieron cometer tales atrocidades? ¿No sentían remordimientos aquellas personas que hacían tales actos? Y si les afectaba, por qué no fueron capaces de detener las aberraciones cometidas en aquella época.

Y es que lo llevo comentando desde hace tiempo, un sistema basado en el poder, diseñado para acatar órdenes y subordinar a unos sobre otros, es un sistema abocado al fracaso. Y simplemente porque pierdes más de lo que ganas. Un sistema así no aboga por las relaciones humanas, y este aspecto es el factor clave para que funcione de manera sostenible cualquier organización.

Los sistemas de estas características son poco ecológicos y su sostenibilidad humana no puede perdurar para siempre. Las personas buscan la libertad, puesto que es su tendencia natural, y cuando comienzan a encontrarse asidos por los grilletes de la opresión es cuando dan lo peor de ellas mismas.

Ayer hablaba con mi amiga Soraya sobre el artículo publicado en el que hablaba de los estilos de liderazgo me comentaba que valoraba el tipo de liderazgo democrático, considerándolo como el mejor de todos. Pero me afirmaba por otro lado que existía un tipo de personas que prefieren acatar órdenes, esto es, que por sus capacidades prefieren que les digan lo que tienen que hacer y de este modo, hacerlo. Y todo esto es cierto, hemos sido educados para recibir órdenes por un superior y acatarlas. Jamás hubiéramos hecho muchas de las cosas que hemos hecho en nuestra vida si no nos hubieran mandado hacerlas. Considero que este modelo no es válido para nadie de manera eterna. Cuando adquieres una serie de habilidades que te capacitan para obrar por tu cuenta, adquieres otro estado en el que ya no valen las órdenes, quieres hacer las cosas que consideras que debes hacer sin que nadie te diga cómo hacerlas. Te conviertes en un emprendedor dispuesto a dar más, y si el sistema está diseñado para que escales, escalarás. Porque sabemos que en el sistema actual, en el que siempre hemos vivido, al que siempre nos hemos visto expuestos tiene los mayores índices de libertad en las zonas más altas.

Por otro lado, nos hemos autoconvencido de que si nos pagan tienen derecho a pedir de nosotros lo que sea. Parece que nuestra libertad tiene un precio marcado en euros y la gran mayoría de nosotros somos capaces de hacer cualquier cosa si nos piden hacerlo. Este es el sistema en el que vivimos, en el que nos han enseñado a vivir y a mí particularmente me aterra.

En el siguiente video se expone un experimento realizado por Milgram en 1961 confirmando de algún modo que somos capaces de cometer atrocidades si éstas han sido ordenadas por un superior. Para el que no esté de acuerdo con eso de que no tenemos un precio, de que no todos acatamos órdenes si no queremos, aquí va una referencia que lo confirma, y para los que digan que no todos somos así, yo les digo que 2/3 de nosotros por lo menos sí que lo somos según Milgram ;)

sábado, 24 de enero de 2009

Estilos de Liderazgo

Leyendo y escribiendo acerca de todos estos temas me ha venido a la mente el recuerdo de mis días como estudiante de instituto. Por aquel entonces mi asignatura favorita era la filosofía y siempre he recordado una lección en la que se comparaban los estilos de liderazgo. ¿Autocrático o Laisez-faire? Desde entonces siempre le he dado vueltas al tema. Es complicado determinar que estilo de liderazgo se amolda mejor a cada grupo. Lo que está claro es que lo que funciona para unos no tiene porque funcionar para otros, pero también considero que las tendencias más radicales difícilmente pueden triunfar a largo plazo.

Considero que el estilo de liderazgo es algo que debe aplicarse en función de la situación, precisamente por eso no puedo estar más de acuerdo con Hersey y Blanchard, formuladores de la teoría de liderazgo situacional.

Un líder primeramente debe conocer a su grupo, pero no solo eso, un líder no lo es si su grupo no lo conoce a él y es entonces cuando lo declara líder. Precisamente por ello, la primera de las responsabilidades de un líder que se precie es haberse dado a conocer de un modo profundo por las personas que conforman su comunidad. Y me gusta mucho esta palabra, “comunidad” puesto que involucra un punto en común entre todas las personas que forman el grupo. Si no existen intereses comunes, estamos hablando de un grupo inconexo y difícil de liderar.

Y es que el liderazgo se maneja desde el corazón del líder, su mente puede estar llena de frías ideas, pero si esas ideas no tienen corazón, son difíciles de transmitir, puesto que están basadas en el engaño.

Entre los estilos de liderazgo podemos encontrar los siguientes:

- Autocrático
- Democrático
- Laisez-faire (Liberal)

A continuación podemos ver un video en el que aparece un experimento realizado por Lewin en 1939. Las conclusión principal del mismo se resumen en que:

“Las situaciones sociales controlan significativamente el comportamiento individual”

Aquí dejo otro gran ejemplo de cómo el entorno es el principal moldeador de la conducta humana.

viernes, 23 de enero de 2009

El sistema nos transforma, transformemos el sistema

Hace unos días le echaba una ojeada a uno de mis libros favoritos. Se trata de Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen R. Covey y encontré algunas frases subrayadas y comentarios que me hicieron reflexionar. Hasta hace bien poco no solía subrayar nada, pero últimamente todo lo que leo lo tengo pintarajeado, lleno de esquemas mentales y dibujos que me sirven de guía. El caso es que me da vergüenza prestar libros hoy por hoy por el estado en el se encuentran (no es que estén sucios o rotos, solo están pintados a lápiz…). Como comentaba, una de las frases decía lo siguiente:

“Muy a menudo el problema reside en el sistema, no en la gente. Si se sitúan a buenas personas en malos sistemas, los resultados serán malos. Uno tiene que regar las flores que pretende que crezcan”

El caso es que no me descubrió nada nuevo, simplemente hizo recordar que generalmente las personas dentro de las organizaciones funcionan cuando se crea la atmósfera idónea para funcionar. Esto me trajo a la mente el encuentro que tuvimos con Koldo Saratxaga en la que asociaba muchos detalles que tienen relación con la frase, entre otras, su modelo de gestión propone romper con las jerarquías, abogar por las relaciones humanas desde un punto de vista yo-tú en vez de yo-ello (el caso yo-ello no lo consideraría relación humana), la desaparición del control y el inicio de la confianza. Por otro lado, Koldo también efectuó curiosamente el paralelismo referente a la siembra y a la cosecha.

Parece que tenemos que cambiar el panorama actual de muchas de las organizaciones. Sigo insistiendo que el sistema falla, que hemos estado funcionando hasta ahora a una velocidad estrepitosa, pero hoy ya no sopla el viento a favor y nuestra nave se ha quedado parada. El problema no está en las personas, puesto que son las personas las que se transforman como consecuencia del mal entorno, si cambias las personas tratarás el síntoma y no el verdadero mal.

A continuación podemos ver un video que ejemplifica desde una óptica exagerada que es lo que ocurre cuando metemos a buenas personas en malos sistemas. Se trata de un experimento que no dejará indiferente a nadie y de paso da fe a todo lo dicho:

martes, 20 de enero de 2009

Técnicos o personas

Hay momentos en los que hago una pequeña pausa, reflexiono y me pregunto qué nos han estado enseñando toda nuestra vida académica. Aprendemos matemáticas, lenguaje, historia, naturaleza… es decir, mucha información acumulada pero pocas experiencias enriquecedoras. Uno verdaderamente se da cuenta de que ha caído en la rutina de absorción de datos. Llega un momento en el que dejamos de valorar las asignaturas para dar importancia únicamente a la información de las mismas. Prescindimos de los sentimientos que nos generan, del posible uso práctico que le podamos dar y nos centramos únicamente en absorber meros datos. Poco a poco adquirimos habilidades técnicas que nos convierten en máquinas preparadas para el mundo laboral. Sales de la universidad como el infalible contable, como el ingeniero al que no se le escaba una derivada o integral, como el médico que ve patologías en función de unos síntomas.

¿Con todo esto qué quiero decir? ¿Han dedicado el tiempo suficiente a convertirnos en personas o lo han dedicado a transformarnos en técnicos capacitados?


Recuerdo la primera semana que comencé a trabajar en algo que tenía que ver con los estudios que había cursado. No me suelo quedar sólo cuando formulo esta opinión, puesto que he hablado con muchos de mis compañeros y han sentido lo mismo. Me refiero a esa sensación que tienes cuando comienzas a trabajar y parece que no te ha servido de nada todo lo estudiado en la universidad. Que en el mundo laboral toda la cosa cambia. Los conocimientos técnicos han quedado vagamente olvidados por el mal hábito al que yo llamo bulimia cognitiva. Esto es, pegarse el atracón días antes del examen para vomitarlo todo cuando tienes la hoja delante. Y entonces, si hasta la información técnica ha desaparecido de nuestras mentes ¿qué nos queda? La verdad es que a mí, solo me queda el recuerdo del esfuerzo realizado y de todas las horas dedicadas para pasar el examen.

Sí, enfocamos todo a un examen y no al propio tema en concreto. Estamos más preocupados por tener que demostrar que sabemos que preocuparnos por saber. Y esto facilita la creación de una zona en el cerebro que sabemos que podemos vaciar a los dos días (Como si se tratase de chatarra).
¿Qué porcentaje de conocimiento adquirimos al terminar una carrera? ¿Cuánto podemos aplicar en la vida laboral?
Considero que la educación está más enfocada a fabricar técnicos que personas, y a lo largo de nuestras vidas serán más necesarias aquellas enseñanzas que nos permitan ser más humanos que aquella que nos dan la posibilidad de actuar como máquinas.
El siguiente video ilustra muy bien todo esto a lo que intento llegar.
¿Es esto lo que queremos llegar a ser?

martes, 13 de enero de 2009

El profesor de filosofía

Un profesor, delante de sus alumnos de la clase de filosofía, sin decir ni una palabra, cogió un bote grande de vidrio y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Después, preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí. El profesor cogió una caja llena de perdigones y los vació dentro del bote. Estos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el bote estaba lleno, y ellos volvieron a contestar que sí.

Después, el profesor cogió una caja con arena y la vació dentro del bote. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos. El profesor volvió a preguntar de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un sí unánime. El profesor, rápidamente añadió dos tazas de café al contenido del bote y, efectivamente, llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían. Cuando la risa se fue apagando, el profesor les dijo: "Quiero que os fijéis que este bote representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto y nada más nos quedasen estas, vuestras vidas aún estarían llenas. Los perdigones son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche... La arena es el resto de las pequeñas cosas"
Continuó diciendo:
"Si primero pusiéramos la arena en el bote, no habría espacio para los perdigones, ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes. Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Ve con tu pareja a cenar, juega con tus hijos, concédete tiempo para ir al médico, practica deporte, disfruta con tu afición favorita..."
.. y terminó con:
"Siempre habrá tiempo para limpiar la casa, para reparar la llave del agua. Ocúpate primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente te importan. Establece tus prioridades, el resto solo es arena". Uno de los estudiantes levantó la mano y le preguntó qué representaba el café. El profesor sonrío y le dijo:
"¡Me encanta que me hagas esta pregunta!. El café es para demostrar que aunque tu vida te parezca llena, siempre hay un lugar para dos tazas de café con un amigo."

domingo, 11 de enero de 2009

Las tres rejas (Verdad, bondad, necesidad)


Un joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa de éste y le dice:
-Escucha, maestro. Un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia...
-¡Espera! –lo interrumpe el filósofo- ¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
-¿Las tres rejas?
-Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme ¿es bueno para alguién?
-No, en realidad, no. Al contrario...
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
-A decir verdad, no.
-Entonces –dijo el sabio sonriendo- si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.

Emprendizaje y Surf


El mundo empresarial, bajo su complejidad y formas diferentes es un mundo plagado de oportunidades. Nos encontramos constantemente con nuevas de estas oportunidades de negocio, algunas muy buenas y otras que no lo parecen tanto. Para explicar este tema, suelo recurrir a la curiosa parábola del surfista.

Hace ya dos años que comencé a practicar este deporte, y por cuestiones de tiempo y ganas llevo un tiempo sin meterme en el agua para coger unas olas. Fueron muchas cosas las que aprendí mientras practicaba este deporte, y hoy en día puedo aplicarlas al mundo de los negocios. En este post voy a intentar trasladar todo este aprendizaje, considerando a los surfistas del mismo modo que a los emprendedores dando así, una óptica menos aburrida y más orientada a los jóvenes a los que les gusta el surf.

Lo que ocurre en el agua no es muy diferente a lo que ocurre en el mundo de los negocios y los agentes que conforman el entorno empresarial son muy parecidos a los que intervienen en el mundo del surf. Espero que los que conocen un poco sobre cualquiera de los dos temas no me echen la bronca por mi poca experiencia en los dos campos. Pero quizás les resulten curiosas las comparaciones.


El surfista/ El emprendedor


- El surfista es el principal protagonista, de él depende todo el buen hacer sobre la tabla. Con el emprendedor ocurre lo mismo, de él depende todo lo bien que pueda ir su negocio.
- El surfista elige la tabla que más le gusta. El emprendedor elige el tipo de negocio que más le gusta para procurar darlo todo.
- El surfista elige la playa. El emprendedor elige el sector para el cual poner en práctica su negocio. Los dos suelen empezar en playas/sectores poco agresivos para poder desarrollarse hasta que adquieran las experiencias y conocimientos oportunos. Los buenos surfistas/emprendedores visitan varias playas para ver dónde creen que lo pueden hacerlo mejor.
- Los dos son disciplinados y tienen ilusión por lo que hacen. El surfista es capaz de despertarse a las 5 de la mañana porque sabe que a las 6 la playa está vacía y entran las mejores olas. Además el surfista se mete en el agua hasta en días que no hay olas, pero por lo menos está ahí para conocer un poquito más el mar y de paso reforzar su experiencia en el agua. El emprendedor hace lo mismo, para él, el día a día y la ilusión por crecer hacen que se levante de la cama de un salto.

La mar y las condiciones meteorológicas / el mercado

- La mar marca el ritmo de las olas. Las olas pueden ser de todo tipo, el viento y la marea marcan la diferencia entre ellas. El mercado es el que marca el ritmo del negocio, los clientes determinan si algo es bueno o no. El emprendedor debe saber amoldar su negocio al mercado que ha elegido.
- El mar está lleno de olas. El mercado está lleno de oportunidades.
- Puede haber muchas olas pero ninguna buena. El mercado puede estar lleno de oportunidades pero ninguna se ajusta a las expectativas del emprendedor.
- Puede haber olas buenas pero la experiencia del surfista no es suficiente como para entrar. El emprendedor puede apreciar oportunidades muy buenas pero quizás no tiene los medios para afrontarlas. Tanto el surfista como el emprendedor lo dan todo para que ese día llegue y puedan aprovechar el máximo de oportunidades que les brinde su entorno.
- El surfista sabe que algunas olas rompen enseguida y no hay que cogerlas. El emprendedor ve pasar muchas oportunidades porque ve que no tienen futuro. Los dos se suelen equivocar, pero de ahí aprenden.
- El surfista coge las olas cuando está en el lugar idóneo en el momento perfecto. Si no está bien posicionado se mueve para estar allí donde cree que va a venir la siguiente. El emprendedor también se mueve, porque sabe que las tendencias de los clientes son cambiantes. Los dos saben que muchas veces no merece la pena quedarse en un mismo lugar durante mucho tiempo.

He dejado de incluir algunas de estas comparaciones. Como podeis ver, un surfista es también un emprendedor, ya que un emprendedor es aquella persona que identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha.

¿Se os ocurren algunas otras comparaciones? ¿Podriais aplicarlo a otros deportes? Toda sugerencia es bienvenida.

sábado, 10 de enero de 2009

Seis sombreros para pensar


Hace aproximadamente un año descubrí una de las herramientas que más me han cautivado a lo largo de mi vida. Su nombre es Seis sombreros para pensar y su autor Edward De Bono. Debo destacar que éste es uno de los autores que mayor inspiración han otorgado a mis habilidades creativas. Reconozco que me falta mucho camino para desarrollar mi creatividad, pero considero que tengo una buena base de iniciación.

¿Y creatividad para qué? Pues para todo. Curiosamente, este libro da unas guías tan útiles para ayudar a tomar decisiones como simples. Y esto precisamente es lo que asusta a la gente. Como dice De Bono, a algunas personas les aterra la simplicidad y prefieren optar por los métodos sofisticados y que pocos comprenden. El gran valor que aportan los seis sombreros para pensar es que su utilidad es aplicable em cualquier ámbito. No importa si eres un arquitecto, un gestor financiero, un pintor, un cantante o incluso un niño. Todo el mundo puede utilizar esta herramienta y ofrece una gran ayuda a todo proceso de pensamiento.

En mi caso particular, sólo he tenido el placer de practicarlo a nivel individual, pero cuando se hace a nivel grupal los resultados suelen ser extraordinarios. Al ponerse en práctica dentro de un grupo de trabajo, su objetivo principal es resolver problemas a través del pensamiento paralelo. ¿Qué es eso? Pues que todas las personas piensen en una misma dirección. ¿Cómo puede ser, si todas las personas no son iguales? El pensamiento paralelo reconoce esta situación y pretende establecer un procedimiento por el cual todas y cada una de las personas del grupo afronten el problema desde una misma óptica.

Nuestra cultura está muy sujeta a la confrontación, a la cautela, al miedo o a la propia pasividad de las personas. En muchas reuniones grupales, se exponen ideas que proponen unos y aniquilan otros (asesinos de la creatividad). En otro de los casos puede ocurrir que alguien exponga una idea, y como consecuencia de la escasa creatividad del grupo, dejadez o miedo a poner en entre dicho la propia idea, ésta salga como única alternativa expuesta. Se tomará como válida puesto que nadie más ha valorado otras posibilidades.

La herramienta de los seis sombreros para pensar trata de evitar este tipo de situaciones, y juega con los roles de todo el grupo para desarrollar las ideas y transformarlas a medida que transcurre la reunión.

El uso de los seis sombreros es incluso divertido, cada uno de los sombreros tiene un color, y en función del color se le asigna una pauta de pensamiento. (El sombrero puede ser físico o simplemente se menciona que se está utilizando). A continuación indico qué características tienen los sombreros.

Sombrero Blanco (Representa la neutralidad). Es el sombrero que expone datos, la información pura y dura. Cuando los miembros del grupo se ponen este sombrero, deben ser neutros y exponer los datos tal y como son. Alguien con sombrero blanco diría: Según las noticias de hoy, el año pasado llovió más que ayer.

Sombrero Rojo (Representa el fuego interno, la sangre). Se expresan emociones, sensaciones derivadas de la propuesta. Es el sombrero de la intuición. El que se pone este sombrero dice qué es lo que siente ante la situación sin dar explicaciones coherentes de por qué es así (para eso está el sombrero blanco). Alguien que tiene el sombrero rojo podría iniciar la frase diciento: Presiento que eso no va a funcionar… o No me gusta nada lo que has dicho.

Sombrero Amarillo (Representa el sol, la luz y el optimismo). Es el sombrero que aporta la parte positiva de las cosas, que las percibe desde una visión constructiva. El que se pone este sombrero reconoce las cosas buenas que ve en la idea. Alguien que tuviera puesto el sombrero amarillo diría: Gracias a tu idea tendríamos la ventaja de poder hacer … Lo bueno que tiene es que…

Sombrero Negro (Representa el lado oscuro). Es el que pone esa guinda de cautela a las cosas y reconoce la parte negativa de las ideas. Es posiblemente uno de los más importantes, pero debe ser utilizado a su tiempo, de otro modo, las ideas pueden ser aniquiladas antes de tiempo y así haber perdido una gran oportunidad de haberlas podido desarrollar más. Con el uso de este sombrero se diría algo parecido a esto: Esta idea no te permitiría hacer … con lo cual ofrece grandes limitaciones.

Sombrero Verde (Representa la vegetación y el crecimiento) Es el sombrero propicio para el uso de la creatividad. Con él se buscan las múltiples alternativas entre los miembros del grupo, sin importar lo disparatadas que puedan llegar a parecer.

Sombrero Azul (Representa el Cielo). Y desde las alturas se puede tener un mayor control. El sombrero azul es el que determina las pautas a seguir, los tiempos, el orden… Suele ser utilizado por el dinamizador de grupo del mismo modo que un coreógrafo diseña los pasos en un baile. Además controla que se estén utilizando el resto de sombreros de manera apropiada.

Como podemos ver, este método es una manera fácil pero a la vez útil a la hora de tomar de decisiones. Son muchas de las compañías más importantes del mundo las que utilizan este método. Habrá a quienes les pueda resultar algo inútil o infantil, pero según afirma De Bono hay evidencias que corroboran la eficacia de este método.

viernes, 9 de enero de 2009

Conociendo a Koldo



Hoy hemos tenido el privilegio de conocer a Koldo Saratxaga en persona. Para quienes no lo conozcan, es el principal responsable de conducir a Irizar (Constructor de autocares de lujo) hacia su máximo esplendor en el panorama tanto nacional como europeo dentro del sector.

Tras una charla de, ni más ni menos, tres horas y media, nos ha expuesto su manera de ver ya no solo el mundo empresarial en sí, sino el que involucra a las relaciones humanas dentro de las organizaciones, cuestión que no debe nunca ir al deshilo según él.

Ha comenzado destacando el valor de la creatividad en las personas y el emprendedor que llevamos dentro. En su exposición nos relataba cómo jamás debemos caer en un estado de comodidad, y que la constante incertidumbre (no miedo) es aquello que nos desarrollará como personas.

De este modo y como comenta en su libro Un nuevo estilo de relaciones, nos ha remarcado el valor humano dentro de la organización, la forma en la que nos relacionamos y el trato de confianza que se debe conceder a aquellos que realmente conforman las organizaciones como son las personas. Como él dice, está muy de moda decir todo esto, pero en la práctica pocos obran de acuerdo a estos preceptos.

Ya es hora de cambiar el mundo empresarial, y éste debe hacerse desde dentro y teniendo en cuenta a todas las personas que lo conforman. El sistema imperante se ha quedado obsoleto, y somos responsables de dar el giro apropiado.

Serían muchas las palabras que podría emular de este gran hombre, su charla seguramente ha abierto en muchos de nosotros una perspectiva más amplia de cómo aprender a vivir, de cómo se plantea el futuro y del potencial que guardamos en nuestro interior.

Gracias Koldo, desde las tripas.

lunes, 5 de enero de 2009

¿Qué hemos hecho?

Queremos sonar entre el ensordecedor sonido de la multitud, ser vistos entre la masa ingente de ánimas sin rostro, ser olfateados entre la pestilencia de los cuerpos que tapan los aromas de la persona.

A falta de coherencia pretendemos discernirnos a través del irrespeto. Embotando así nuestros sentidos y el de los demás para llamar la atención de quienes no tienen interés por aquello que podemos ofrecerles. Atraemos a los más hambrientos carroñeros porque hemos falsificado con hedor nuestra fragancia, hemos creado mensajes disonantes y hemos transformado nuestro cuerpo para crear la mayor de las abominaciones visuales. Hemos generado riqueza sin necesidad y hemos prescindido del verdadero valor que la no riqueza nos reporta.

domingo, 4 de enero de 2009

La empresa y sus "conceptos"


Resulta curiosa la manera en la que pensamos las personas cuando nos hablan de empresas. Todos nos podemos hacer una imagen mental de lo que es una empresa, y esta imagen, suele connotar sentimientos tanto positivos como negativos en función del contexto en el que la establezcamos.

Una empresa implica muchas cosas y resultan ser de esa clase de cosas por las cuales se afloran sentimientos de todo tipo cuando pides opinión acerca de todo lo que involucra. Por así decirlo, o amas el concepto de empresa o lo odias. Algunos ejemplos podrían ser:

- Son esos sitios aburridos en los que la gente va con corbata y habla de cosas aburridas.
- Es ese lugar donde tengo que ir cada semana para poder ganar dinero.
- Son los sitios donde los jefes echan broncas.
- Son cosas que se hacen para ganar dinero
- Son los sitios donde se fabrican todos los productos para la gente pueda usarlos
- Son edificios con oficinas donde la gente trabaja.
- …

Mientras anotaba el listado de posibles definiciones que se le puede dar a una empresa, me he puesto en la piel de un niño o alguien que realmente no conoce a fondo la realidad empresarial. Lo perfecto hubiera sido habérselo preguntado a un niño directamente, pero estoy en casa y de momento no veo ninguno por aquí cerca, por lo tanto he tenido que recurrir al "niño que hay aquí dentro".

Yendo a lo que íbamos, si nos fijamos, podemos comprobar que estos sentimientos generados acerca del término “empresa” no suelen ser demasiado positivos en general. Algunos de estos valores extraídos podrían ser “aburrimiento”, “obligaciones”, “dinero”, “lugares” “fabricación”.

Por otro lado, si extraemos estos valores, podemos sacar una serie de conclusiones muy curiosas.

Me detengo en el término “lugares”. Porque las empresas están ubicadas en sitios físicos. Esto es real y a la vez no lo es tanto. Cada vez más, las empresas están dispersas por todo el mundo, además, podemos ver con más frecuencia que las personas que integran las empresas se están moviendo constantemente e interactúan con otras personas que están en otros países.

Tomemos ahora los términos “aburrimiento” y “obligaciones”. ¿Por qué son aburridas? ¿Para quién es aburrida? ¿Cómo hacemos para que no sean aburridas? ¿Son aburridas?
¿Por qué tenemos que trabajar? ¿Por qué tengo obligaciones? ¿Tener obligaciones es aburrido? ¿Y si no hago las cosas que tengo que hacer?

Pasemos a fabricación y dinero: Las empresas “fabrican dinero”, porque su principal objetivo es generar dinero para seguir desarrollándose. Este desarrollo implica la satisfacción de necesidades de los clientes, generar puestos de trabajo, desarrollar una actividad que se comprometa también con el medio ambiente.

Si habéis llegado a leer hasta aquí os estaréis preguntando: ¿A dónde quiere llegar este tío metiéndome esta chapa? Pues bien, mi conclusión con todo esto es que las empresas son un concepto que está en constante cambio. Pero pocas empresas saben manejar conceptos. Éste ha sido un claro ejemplo de desorden conceptual, pero que de algún modo da pie a la creatividad. El proceso de creación de ideas requiere de creatividad, pero la creatividad es una especie de caos, una desviación de nuestro pensamiento para salir del estancamiento.

Estamos en un momento en el que ya no vale hacer las cosas del mismo modo que las hemos estado haciendo. El cambio de conceptos es la clave para cambio en el mundo empresarial. Las empresas que sepan manejar conceptos serán las que sobrevivan.

A lo largo de este post han salido muchos conceptos, pero ¿Existen modelos de gestión de conceptos? Comentad si conoceis alguno.

viernes, 2 de enero de 2009

Universidad, vida laboral y futuro

Si tuviera que predecir cómo será mi trabajo de aquí a 10 años podría decir que no tengo ni la más remota idea. Bien, para mí, pese a que muchos les desconcierte esto, a mi me parece una buena señal. El trabajo de hoy está cambiando y quién sabe lo que podrás acabar haciendo en un futuro.

Sales de la carrera de empresariales como el más ingenuo de los estudiantes que ha aprendido contabilidad, derecho, logística y muchas otras cosas pero que parece que no tienen nada que ver con el mundo laboral. Yo lo llamo la jungla… Estuve allí durante un año y creo que no me equivoco cuando digo que es muy diferente a la “burbuja universitaria”.

Eso no es todo, llegas a “la jungla” y dices: ¡bien, por fin puedo poner en práctica todo aquello que he aprendido! Pero te das cuenta de que es allí donde realmente aprendes cómo funciona el juego. Cuando sales de la universidad adquieres conocimientos, pero esos se olvidan fácilmente. Estamos muy acostumbrados a asimilar datos para luego vomitarlos sobre la hoja de papel.

Con esto no quiero decir que hubiera sido mejor no haber hecho una carrera y haber optado por sumergirme en el mundo laboral de cabeza. Pero viene muy bien saber qué se cuece por ahí fuera. Yo lo hice el tiempo suficiente para darme cuenta de que debía reconocer que no he aprendido ni la decima parte de todo lo que debo aprender a lo largo de mi vida.

En la universidad aprendes a aprender, y después de saber cómo funciona el mundo exterior, das más valor a la vida universitaria. Y considero que una buena formación inicial es el método más eficaz para propulsar a las personas a ascender a lo más alto. Yo lo compararía con un cohete que viaja al espacio. Para elevarlo necesitas una gran cantidad de energía (en nuestro caso, una buena formación), pero una vez que sale de la órbita de la tierra, la energía requerida es mucho menor. En este aspecto, si saliste al espacio (el mundo laboral) con la energía justa, es posible que entres en la órbita de la tierra para quedarte allí durante el resto de tus días. La formación, por así decirlo es el trampolín del éxito en el mundo laboral y permitirá que no te quieras quedar estancado en un mismo puesto el resto de tus días.

Este último año he aprendido muchas cosas, incluso me he comenzado a preocupar por temas relacionados con lo que estoy estudiando. Ya no es cuestión de “sacar la carrera” a toda costa. Hoy le doy importancia a todo lo que voy a poder aplicar allí fuera. Porque sé que las cosas están cambiando y el panorama es duro y vamos a necesitar tener el coraje suficiente para afrontar una situación de la que nos responsabilizaremos directamente. Y cuando todo vuelva a ir como es debido diremos: “mirad, nosotros conseguimos salir de aquella situación”.

Cuando unos dicen “crisis” yo digo “oportunidad”, los japoneses me lo enseñaron. Y es ahora cuando personas con imaginación pueden hacer algo por cambiar el curso de la historia. Ya lo decía Einstein: “En momentos de crisis es más importante la imaginación que el conocimiento”. Somos nosotros los responsables de cambiar este panorama, somos nosotros, los jóvenes, el revulsivo económico y social.

Retomando un poco el inicio de esta publicación, si tuviera que predecir en qué ámbito trabajaré en el futuro, me gustaría poder decir que yo sabré manejar ideas. Mucha gente se sorprende cuando digo cosas como esta, lo probable es terminar trabajando en un banco, en una gestoría o en cualquiera de esos trabajos que ya conocemos. ¿Y si el trabajo que desempeñe todavía no existe? ¿Y si estamos en la era de la reinvención empresarial? ¿Y si acabo montando mi propio negocio?
Es una simple divagación pero espero que el tiempo me dé la razón para así poder decir que acabé dedicándome a algo parecido a lo que mencionaba a comienzos del 2009.
Dejo aquí un video de Seth Godin, un hombre que trabaja con ideas. Yo me he anotado las siguientes ideas sueltas:

- It is not having good ideas, the question is to spread them properly.
- Be remarkable
- Safe is risky
- Being very good is not so good

jueves, 1 de enero de 2009

Aprendamos a vivir con el nuevo 2009

Comienza el nuevo año 2009, toca aprender cosas nuevas y experimentar mucho. Que todo sea por hacer que crezcamos como persona, claro está. Y de primeras, he encontrado una de esas perlas que suelen gustar mucho a la gente. Bueno, por lo menos a mí sí. Me ha recordado mucho al clásico video de Steve Jobs dando una charla a unos recién graduados y que ya publiqué tiempo atrás aquí.
Estas son las palabras de Randy Pausch, un enfermo terminal hombre de éxito dando una gran lección sobre cómo vivir la vida: